ABUELA DEMANDA APPLE TRAS ROMPERSE LA NARIZ CON LA PUERTA DE CRISTAL

La mujer, de 83 años, denuncia que la arquitectura transparente de los establecimientos de la compañía del iPhone y el iPad es “una amenaza” para las personas de la tercera edad. Steve Jobs supervisó personalmente el diseño de las tiendas de la compañía.
Steve Jobs tenía una obsesión y era que las tiendas de Apple en todo el mundo fuesen una extensión de la filosofía de la compañía: diseño y funcionalidad. Desafió a la arquitectura convirtiendo gigantescos paneles ce cristal en muros de carga e incluso inventó una escalera con soportes de cristal fusionados con titanio para hacerla flotar en el aire.

Sin embargo, lo que para muchos expertos son los establecimientos comerciales más vanguardistas del planeta, para las personas de mayor edad son “una amenaza”, según defiende Evelyn Paswall, una neoyorquina de 83 años que acaba de demandar a la compañía del iPhone y el iPad por un millón de dólares tras romperse la nariz con la puerta de cristal de una de sus exclusivas tiendas.

A mediados del pasado mes de diciembre, Paswall se acercó al establecimiento que Apple tiene en el barrio de Manhasset, en Long Island, para devolver su iPhone. La anciana no se percató de que la puerta acristalada de la tienda estaba cerrada y se dio de bruces contra ella, fracturándose el tabique nasal.

La mujer estuvo convaleciente durante varias semanas y tuvo que pagar de su bolsillo los 75.000 dólares que costó el tratamiento. Por eso, ha decidido demandar a la compañía fundada por Steve Jobs, a la que reclama el coste de los cuidados médicos, además de un millón de dólares por comportamiento negligente de la empresa.

“Apple quiere estar siempre a la última, sin importarle el peligro que este tipo de arquitectura moderna supone para algunas personas”, defiende Derek T. Smith, abogado de la denunciante, que asegura que su cliente “no tiene ningún problema de visión” y niega que en la puerta del establecimiento hubiera “marca alguna” que advirtiera de la puerta.

Ahora será un juez federal de Nueva York el que decida si admite a trámite la demanda y si la abuelita tiene derecho a la millonaria compensación económica por el topetazo. De momento, Evelyn Paswall ya ha conseguido que pequeñas pegatinas de color blanco adviertan de la presencia de la puerta contra la que se rompió la nariz. LAINFORMACION.COM

1 comentario:

  1. Me ha gustado mucho tu blog y he incluido esta noticia en el mío porque me ha resultado divertida y porque guarda relación con mi artículo de hoy. Puedes leerlo si quieres.

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